Las voces de unos estudiantes que cantaban en un jardín interior, por las tardes
Hotel lejísimo del centro. Ir al centro en bus toma 31 minutos. Muy difícil de encontrar la Recepción del hotel. Imagina que esto es una Universidad, la cantidad de edificios que te encuentras en el area es enorme. La mejor manera, más cómoda y menos cansadora de llegar desde el centro es tomar el bus 44 y te bajas en el stop terminal. Lo tomas en O'Connell St Upper, stop 281 y llega hasta la entrada al campus. Para ir a recepción camina derecho, a tu derecha tendrás el centro de eventos The Helix, sigue caminando derecho, pasarás por un arcoiris (rainbow) pintado en el suelo, llegarás a una esquina, a tu izquierda tendrás un bar, dobla hacia la izquierda a 50 metros está el edificio de la Recepción, ingresas a él y ya estás. Si por la hora no hay gente allí, empuja una de las puertas de madera y a 20 metros está la gente de administración.
Parecía una celda de una prisión. Dos camas pequeñas, de campaña, un mesón largo adherido a la muralla, una pequeña lámpara que no funcionaba, el baño con un ambiente mortecino, sin televisor, en su lugar una pizarra negra.
PESIMO. Contratamos la habitación con desayuno incluído. Al día siguiente, fuimos al restaurant para tomar desayuno, éste se ve muy bien, hay muchas cosas para comer y beber, muy bueno. Mi error fue que tomé todo lo que creí necesario para mi desayuno, al llegar a la mesa, constato que no saqué agua mineral. Volví a buscarla y ahí comenzó una pesadilla. Apareció una señora mayor, quien comienza a gritarme y a humillarme, diciendo que yo no puedo volver a sacar más cosas, que el costo del desayuno está calculado en 10 libras, que es para estudiantes, etc. Le intento explicar que fue involuntario mi error de no tomar el agua mineral en la primera vez, siguió gritándome, luego accedió a que la retirara, en ese momento aparecieron otros 2 pasajeros a buscar algo y los echó a los gritos. El nombre de esta inolvidable señora es Mandy Claine, su cargo es Catering Manager. Ella no puede seguir allí